Google+ vs Facebook

Las redes sociales son estructuras sociales compuestas de grupos de personas, las cuales están conectadas por uno o varios tipos de relaciones, tales como amistad, parentesco, intereses comunes o que comparten conocimientos.

El origen de las redes sociales se remonta, al menos, a 1995, cuando Randy Conrads crea el sitio web classmates.com. Con esta red social se pretendía que la gente pudiera recuperar o mantener el contacto con antiguos compañeros del colegio, instituto, universidad, etcétera. En 2002 aparecen sitios web cuyo fin fue crear un espacio virtual que permitiera la interacción entre grupos de amigos. Las redes sociales tuvieron mayor notoriedad con la llegada de MySpace o Xing. En la actualidad existen más de 200 redes sociales distintas, pero como todos sabemos, Facebook es “la red social”, líder indiscutible del mercado con más de 900 millones de usuarios.

Facebook nació en 2004 como un hobby de Mark Zuckerberg y fue destinada originalmente a estudiantes de Harvard. Su popularidad creció muy rápidamente e incorporó a otras universidades de gran prestigio como MIT, Boston University, Boston College, etc. Del mismo modo, se unieron escuelas secundarias hasta que en 2006 dio el gran salto y se hizo público, permitiendo que cualquier persona pudiera acceder a la red. A partir de ahí, Facebook comenzaría su internacionalización a un ritmo impresionante, siendo traducido en distintos idiomas y extendiéndose por todo el mundo (fuente).

Facebook incorporó distintos tipos de servicios en su plataforma tales como lista de amigos, grupos y páginas, muro que fue reemplazado recientemente por la biografía, fotos, regalos (o gifts), etc. Además de estos servicios conocidos por el usuario estándar, Facebook implementó Notes, una herramienta se utilza crear blogs, establecer tags y colgar imágenes; permitió la importación de blogs como Xanga, LiveJournal o Blogger; y lanzó Facebook Marketplace. También implementó acuerdos comerciales con iTunes.

Podríamos pensar que Facebook seguirá siendo el líder en las redes sociales por el éxito alcanzado y por todo lo expuesto anteriormente. Sin embargo, la historia nos ha demostrado en varias ocaciones que el éxito del pasado no tiene por qué representar una prolongación del mismo en el futuro. Entre numerosos ejemplos podemos citar a Hotmail, Messenger, o el mismo MySpace que fue desbancado por Facebook.

Actualmente, la mayor amenaza para Facebook es  Google+, lanzado en junio de 2011. Éste no es el primer intento de Google por ganar posición en el campo de las redes sociales. De hecho, Orkut fue la primer red social de Google que fué lanzada en el 2004 y llegó a tener bastante éxito. Sin embargo, como muchas otras, sucumbió ante el éxito y las funcionalidades aportadas por Facebook. Después de esto, Google ha intentado recuperar el éxito en las redes sociales lanzando Google Buzz y Google Wave, pero en ambos casos, ha resultado un fracaso. En esta ocasión parece que el resultado podría ser distinto, ya que Google apuesta por crear una capa social más que una red social propiamente dicha, que le permita potenciar su enorme ventaja frente a Facebook integrando todos sus servicios.

A modo diferenciador Google+ aporta los siguientes servicios:

  • Círculos: Permiten gestionar la privacidad de manera muy sencilla creando distintos círculos o grupos como amigos, familia, trabajo, etc; para que cada uno de ellos pueda ver solamente lo que el creador del perfil quiere que vean. Facebook también permite gestionar la privacidad, pero en este caso la forma de hacerlo no resulta tan sencilla y siempre existen dudas sobre quién puede ver qué cosa. Esta es una de las principales barreras que posee actualmente Facebook y por lo cual mucha gente prefiere “no ser encontrada” por colegas del trabajo o familiares.
  • Spark: Es una funcionalidad similar a Twitter que permite seguir a personas sin ser amigos y agregarlas a tu red. De este modo, es posible compartir intereses y estar al tanto de temas que resulten relevantes para ti.
  • Hangout: Es una funcionalidad que permite realizar video chats, como Skype, con muchas personas a la vez, además de reproducir videos que puedan ser vistos de forma simultánea por todos los participantes de la conversación. Para determinar con claridad quien está hablando, el ícono de esta persona aparece con un tamaño mayor al del resto.
  • Huddle: Es una aplicación que permite, como con Whatsapp, crear grupos de chats.

De este modo, Google+ no sólo integrará todos los servicios que posee en la actualidad, sino que también todas las aplicaciones que forman parte de nuestra vida diaria y que hasta el momento no formaban estaban dentro de la cartera de servicios proveídos por Google.

El mayor reto que tiene Google+ es lograr que la gente esté dispuesta a perder toda la información contenida en sus perfiles actuales de Facebook y decida dar el salto desde una red a la otra; ya que una red social como tal, no tiene sentido si no puedes encontrar a tus amigos ahí.

Podrá Facebook luchar contra Google+ implementando estas mismas funcionalidades con la rapidez necesaria o es sólo cuestión de tiempo para que llegue a convertirse en el nuevo MySpace?

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La disrupción del negocio de la música

En la última década, la tecnología ha transformado completamente la industria de la música y ha redefinido la naturaleza del trabajo realizado por muchas personas.

Originalmente, la música solo podía ser escuchada durante la interpretación en vivo de los artistas. La invención del fonógrafo crearía una gran     controversia en relación al efecto que éste podría tener en el interés que la que el publico podría tener en seguir asistiendo a espectáculos de música en vivo. A continuación sería la emisión de música en las radios lo que pondría en duda el negocio que se había creado en las ventas de vinilos. La aparición del casete haría que el negocio volviera a revolucionarse, seguido por el CD, el mini disc (que no alcanzó a tener gran repercusión) y el DVD. Creaba un gran negocio alrededor de cada formato físico que era lanzado al mercado. Por un lado, en la producción, distribución y venta de los dispositivos reproductores. Y por otro, por la generación o grabación de los  fonogramas y la explotación de los derechos de la obra sus ventas, generando ingresos al colectivo del negocio de la música compuesto por autores e intérpretes, compositores y compañías discográficas que hacían posible la obtención y distribución de los fonogramas y jugaban un papel fundamental en la promoción de los artistas y el éxito que estos pudieran alcanzar.

La disrupción de este modelo de negocio, mantenido con cierto equilibrio durante muchos años, vendría con la aparición del formato mp3 y su difusión a través de internet. A partir de aquí, se perdería el control sobre la distribución de las obras de los artistas.

Lo cierto es, que en este nuevo contexto la música es mucho más accesible a todo el mundo y  los formatos físicos dejan de tener sentido y, como ocurre con el cine o la obra literaria, un gran porcentaje de la música es ahora “compartida” y no “comprada”. Esto ha generado una drástica reducción de la fuente de ingresos del sector de la música.

Como en muchos otros negocios, internet ha revolucionado las reglas de juego y a las compañías no les queda otra opción que adaptar y redefinir el modelo utilizado hasta ahora. Si bien los artistas pueden hoy en día promocionar y distribuir ellos mismos sus obras a través de la infinidad de opciones que ofrece internet y las nuevas tecnologías eliminando los costes de los intermediarios, si intentarán hacer ellos mismos todo el trabajo estarían perdiendo gran parte del negocio y no serían capaces de explotar todas la posibilidades que su producto puede ofrecer. Estas posibilidades van desde los shows en vivo (la mayor fuente de ingreso de la industria en la actualidad), pasando por los tonos para móviles, la utilización de la música con fines de lucro por otros, etc; y por supuesto, la venta de canciones. Si bien, no es necesario que toda esta actividad se agrupe en grandes compañías o sellos discográficos como ha ocurrido en el pasado, es necesario que en el negocio existan más actores que los autores, artistas e intérpretes y el público en general.

Ahora bien, la pregunta que se plantea ahora es ¿cómo hacer que el negocio siga siendo rentable y sostenible en el tiempo para el conjunto de integrantes de la industria dentro del nuevo modelo de negocio? Las soluciones implementadas en las últimas décadas para salvaguardar las propiedades intelectuales y los derechos conexos han sido tachadas de injustas y han tenido un sin fin de detractores, movidos algunas veces por intereses propios y otras por mera convicción. Tal vez la respuesta pase por una lucha conjunta con la colaboración de los proveedores de internet, incluyendo un nuevo participante en un negocio cada vez menos rentable.